AION, ‘free-to-play’ y en perfecto castellano

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De juegos de rol masivos online tenemos una amplia variedad en el mercado, pero ¿cuántos cuentan una historia épica de dos razas enfrentadas entre sí con la particularidad de que pueden llegar a desarrollar alas y, con ellas, la facultad de volar? De momento, y que sepamos, Aion.

El modelo F2P ha terminado por instaurarse ampliamente entre los usuarios, especialmente de PC, aunque está habiendo intentonas también en las consolas. Y entre estos usuarios, hay algunos nombres que son de sobras conocidos. Un ejemplo es el de los coreanos NCSoft, una empresa que parece haberle cogido el pulso sobradamente a esto de confeccionar MMORPGs. En su haber cuentan con algunos nombres más que interesantes y jugados por millones de jugadores, como es el caso de Lineage, Guild Wars, o el juego del que hoy os vamos a hablar y que puedes descargar gratis en nuestra sección Free to Play.

Nuestro protagonista en esta ocasión cuenta ya con algunos años, más de cinco, en su haber en su país de origen, Corea del Sur, y fue un año después, en 2009, cuando lo vimos por estas tierras en perfecto inglés. No obstante, llegó en un momento en el que los jugadores, y más concretamente los más afines a NCSoft, esperaban como agua de mayo el advenimiento de Guild Wars 2, el juego en el que depositaban sus anhelos de cara al futuro. No estaba de más, mientras tanto, ir aprovechando los meses y posteriormente años que quedaban por delante con algún otro juego para ir haciendo boca, y Aion parecía ofrecer bastantes credenciales como para poder conquistar al público.

Ahora que Aion ya es Free-to-play y que está completamente traducido y doblado las castellano, las escusas para no probarlo se han visto reducidas drásticamente. Y lo primero que vemos al iniciar el cliente del juego y dar comienzo a la creación del personaje es un editor completísimo, mucho más de lo que es habitual en el género, y que pese a que solo hay dos razas en liza, los Elios y los Asmodianos, su enorme flexibilidad nos permite ajustar su apariencia hasta el punto de que nosotros podemos definir nuestra propia raza afinando sus rasgos como nos parezca. Así pues, tanto si queremos que nuestro personaje sea un fornido hombretón de dos metros, largas melenas al viento y marcada musculatura, como un diminuto ser cabezón de enormes ojos, piel verdosa y que no levante muchos palmos del suelo, en las herramientas de personalización encontraremos la solución a todas nuestras necesidades raciales.

A continuación llega el momento de elegir la clase que caracterizará a nuestro personaje. Esto lo decidiremos entre 6 posibilidades, que conllevan evoluciones llegados al nivel 10, momento en que nos convertiremos en Daevas, según queramos encararnos hacia una de dos vertientes posibles. De esta manera, los Guerreros cumplirán el papel que de ellos se espera, estando especialmente dotados para el combate y pudiendo llegar a ser Gladiadores, más orientados al ataque, o Templarios, más encarados a la defensa. De manera similar, el Explorador contará con su agilidad y sus muchas habilidades para llegar a ser Asesino y causar el mayor daño por segundo posible o Cazador y sentenciar a sus presas desde la distancia.

Por un lado más místico encontramos a los Magos, otra clase bastante autodefinitoria que podremos derivar en Invocador o en Hechicero, según el tipo de conjuros que prefiramos usar. No tan ofensivos son los Sacerdotes, que llegarán a convertirse en los curativos Clérigos o en los expertos en mejoras Cantores, siendo ésta una excelente clase de apoyo. Las dos últimas profesiones, sin embargo, transforman a los Artistas en Bardos y a los Ingenieros en Tiradores, duchos con armas de fuego, una vez llegados al estado de Daeva.

Creado ya el personaje, el juego nos pone en antecedentes para ir familiarizándonos con el mundo de Atreia, una tierra en donde combaten los Daevas, creación del dios Aion, contra los Balaúres, unas criaturas de naturaleza draconiana que viven a la búsqueda de poder y conquista. Las dos especies de Daevas, Elios y Asmodianos, habitan cada una de las mitades, inferior y superior respectivamente, de Atreia y cada cual tiene una naturaleza diferente. De esta manera, el carácter áspero y desconfiado de los, por otro lado, valientes y nobles Asmodianos choca con la altanería y el porte de los Elios, una raza que, en pocas palabras, está encantada de haberse conocido.

Cada una de las dos facciones contará a partir de este momento con una trama para nuestro personaje que avanzará a través de una sucesión de misiones principales que nos serán encomendadas por los pertinentes personajes no jugadores y que nos harán ir de un sitio a otro del vasto mundo de Atreia para cumplir las diversas labores. En algunas de ellas, podremos incluso ver una breve escena cinemática a modo de ligero descanso de la acción y, por otro lado, para aumentar un poco la epicidad de la historia. Su consecución nos otorgará puntos de experiencia, dinero y objetos en función del nivel requerido para concluirlas.

Otro punto en común con el grueso del género es la presencia de otros tipos de misiones secundarias que, si bien no harán progresar el desarrollo de la trama principal, sí nos serán muy útiles para hacer crecer a nuestro personaje o ganar algún dinero o pieza de equipo extra que nos ayude en las misiones principales. No estará de más, ya que la muerte estará penalizada con la pérdida de atributos (temporalmente) y experiencia, además de haber, en la versión F2P, un límite de tiempo durante el cual podemos ser reanimados en el juego para proseguir nuestras andanzas.

El aspecto gráfico de Aion es lo primero que llama la atención en un juego que, frente a una cierta simpleza o relajación en los juegos online, atribuida frecuentemente a la necesidad de optimizar recursos, NCSoft opta por dotar a su juego de una belleza patente, empezando por los versátiles modelos de los personajes y siguiendo por sus decorados. Aion es un juego realmente bello, especialmente con la configuración gráfica al máximo, algo que los ordenadores de hoy en día no deberían tener problema para ejecutar.

Y si en gráficos se nos alegra la vista, el apartado musical nos regala el oído con una banda sonora orquestada muy acorde con el entorno en el que nos movemos y que acentuará ese tono épico que envuelve al juego. Técnicamente, y siempre teniendo en cuenta que hablamos de un juego que ya va para los cincos años en nuestro mercado, lo cierto es que Aion no es ningún alfeñique, pero esto no significaría nada si no se apoyase en una jugabilidad más que correcta. Los controles no cogerán desprevenidos al habitual de los MMORPG, que encontrará la habitual barra de acceso rápido para llevar a cabo nuestras acciones con la pulsación de la tecla correspondiente tras tener seleccionado nuestro objetivo, pero en lo que concierne a su combate, Aion introduce una variable interesante como son las habilidades encadenadas, una especie de secuencia de comandos que nos permitirá activar una determinada acción si es que previamente se ha activado otra que cumpla los requisitos para la ejecución. Un ejemplo: para llevar a cabo la habilidad Contraataque en el Explorador, previamente hemos de estar en estado de Evasión, algo que conseguiremos con a su vez activando otra habilidad. Con esto, los jugadores pueden ajustar aún más su modo de proceder al estilo de juego que más les guste para su personaje.

La gran extensión de Atreia y la cantidad de misiones que tendremos que afrontar harán que hasta que lleguemos al nivel máximo que ahora mismo se sitúa en 65 tengamos por delante una cantidad de horas nada escasa para sacar partido al juego, y junto con nuestro personaje evolucionará también nuestra experiencia en éste. Y es que a nivel 10 nuestro Daeva desplegará sus alas pudiendo usarlas para acelerar su desplazamiento a ras de suelo, pero a nivel 25 podremos emprender el vuelo como si de se tratase un majestuoso angel (o quizá no tanto, lo dejamos a las pintas que cada cual quiera llevar) e incluso enzarzarnos en combates aéreos pocas veces vistos que nos obligarán a cambiar los esquemas con respecto a como luchábamos en tierra. Y total, ¿quién quiere monturas cuando podemos cabalgar sobre el viento?

Por último, cabe destacar que mientras que los primeres niveles del juego transcurrirán en la zona de residencia de nuestro personaje según su raza, siendo eminentemente PvE, llegará un momento a mediados del juego en el que podemos enfrentarnos con otros jugadores en su vertiente PvP e incluso visitar el Abismo a través de portales y enfrentarnos a nuevos adversarios. Pero no todo que ser belicoso en Aion. Podremos aumentar otras facultades no combativas con el uso de habilidades como la recolección o la fabricación de objetos, pudiendo hacer que nuestro personaje se dedique a labores más artesanales, en unas disciplinas de las que podremos dominar dos por completo. Hasta podremos asentarnos y crear nuestro propio hogar gracias a un sistema de vivienda.

En definitiva, Aion es un juego bastante completo, con una característica como las habilidades en cadena que le da un plus a su sistema de combate y un apartado técnico destacable, y que además proporciona una experiencia de juego que va creciendo hasta ese cúlmen que es el conflicto total ya como Daevas hechos y derechos. Aion, en su modalidad Free-to-play no discrimina la evolución de los personajes, permitiendo que lleguen hasta nivel 65, pero sí tiene ciertas restricciones que pueden eliminarse con lo que vendría a ser una cuota de 9,99€ para 30 días. Sin embargo, darle una oportunidad no os costará nada, y puede que descubráis el MMORPG que os abra las puertas a este género.

Last modified: 25 mayo, 2018

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